Dar un portazo

Sumidos en la duda, fruto de una gran incoherencia, ahora todo se derrumba y uno de los dos destruye. Termina con un pasado basado en una ilusión, arrebata todo sentimiento que fue originado por una gran decepción. Suelta palabras dichas que en realidad estaban vacías. Se olvida de lo ocurrido, ahora un espejismo.

Pero el otro se niega, regresa y se denigra. Pide oportunidades perdidas y se aferra a una realidad jamás sucedida. Hace dudar al otro, tambalear en su afán por deshacerse de todo. De terminar un capítulo, de empezar ya otro.

Hay puertas que hay que cerrar sin dudar, sin pensar. Dando un portazo tan fuerte que hasta las paredes haga temblar. Porque si no residirás en el limbo y no podrás seguir adelante. No dejes que nadie te haga dudar, si sabes que ya no hay pasado al que regresar. Mira hacia adelante, aunque este implique soledad. No temas el dolor que puedas causar porque el daño más grande ya ha quedado atrás.

Hacía daño

Sabía que era cruel,

sabía que hacía daño,

por eso se aisló,

de todo el mundo huyó.

….

Sabía que debía buscar refugio,

sabía que debía apartarse del mundo.

Por eso los abandonó,

por eso desapareció.

….

Protegiendo a los demás

se convirtió en un  recuerdo.

Aunque no de algo bello,

sino de algo más fuerte, más cruel, más eterno.

No lo sabía

Desconocía todo de ti,

pero lo peor era que no me conocía a mí.

Cuando me descubrí comprendí,

el calvario por el que sufrí.

 

Un camino lleno de piedras

que yo misma fui labrando.

El problema era que no lo sabía,

la gran dificultad era que no lo veía.

 

Yo misma me ponía límites,

era yo quien más daño se hacía.

Mi mente iba por libre,

me atacaba a mí misma y lo desconocía.

 

No fui consciente de mi gran error,

me dañaba a mí y te dañaba a ti.

Cuando fui consciente quise morir.

Mi locura se manifestó y decidí huir.

 

 

Utilízame

Fóllame, una y otra vez,

 sin piedad, sin temer.

Hazme daño, mátame,

soy solo un cuerpo, un ser que no es.

….

Ultraja mi cuerpo, viólame sin cesar.

No valgo nada, utilízame a tu voluntad.

Tirada me dejas una vez que te vas,

sucia me siento, pero ya me da igual.

….

Mi cuerpo ya no siente, ya no padece.

Me da igual lo que me hagas cuando a ti te apetece.

Utilízame ahora, utilízame siempre.

Este cuerpo ya no es mío, ya no es tuyo, desaparece…

¿Podrás perdonarme?

¿Podrás perdonarme alguna vez?

En mis ojos se refleja lo que de verdad pensaba, pero te hacía creer.

Lamento que esto te haya podido doler,

pero el origen de ese daño fue lo que me hizo crecer.

….

Aprendí a discernir, aprendí a no creer.

Solitaria me llamaron, en casa me encerré.

Aunque me animaban a salir, me negaba una y otra vez.

Sabía lo que había fuera, sabía que no sobreviviría otra vez.

Ya no soy la de antaño

Ya no soy la de antaño

La lluvia cae y las gotas inundan

mi casa, mi vida, mis pies, mi alma.

Esa lluvia que me suena tan cercana,

son las lágrimas que yo algún día derramaba.

….

Lágrimas de las que tú consciente no fuiste,

a pesar de ser el protagonista de esta historia triste.

Lamento demasiado permitirte hacerme daño,

pues estas lágrimas ya no son las de antaño.

Te doy el poder

Te doy el poder

Aunque fuerte me siento aún te doy el poder,

de que puedas lastimarme una y otra vez.

No sé qué me pasa, no logro explicarlo.

Pero te necesito haciéndome daño.

….

Quizás me atormenten vivencias pasadas,

esas que marcan aún siendo olvidadas.

Quizás solamente lo quiera así,

porque me gusta, porque me hace feliz.

….

Entre azote y azote el tiempo transcurre,

sin ser yo consciente de que las horas discurren.

Pégame más fuerte, sin piedad y sin miedo.

No siento nada, la insensibilidad es mi duelo.

….

Cuando debes marcharte, yo quedo exhausta,

tirada en el suelo completa y saciada.

Es consentido, una decisión aceptada,

el dolor me despierta de mi insensibilidad, extraña.

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