A veces, solo a veces

A veces, solo a veces, me abraza la desesperanza. Mi mundo se vuelve oscuro, tétrico y con caminos entrelazados que no llevan a ninguna parte.

A veces, solo a veces, me siento tremendamente cansada. Aunque haya dormido bien, algo me insta a estar en la cama sin hacer nada.

A veces, solo a veces, pienso en tirarlo todo por la borda. Pienso que no valgo, que no soy merecedora de lo que he conseguido.

A veces, solo a veces, me siento mal sin tener ningún motivo.

Pero he aprendido a aceptar esos momentos y a abrazarlos. Forman parte de mí y, casi nunca, dejo que influyan en el camino que cada día escojo.