Silencio

Se ahogaba en el silencio que su boca pronunciaba,

por miedos que ella misma ignoraba.

Desconocía los problemas que por dentro la consumían,

ella creía que así podría continuar su vida.

 

Pero cada vez que se quedaba sola, temía;

cada vez que la abandonaban, sufría.

Cuando la decepcionaban, se hundía;

cuando la criticaban, ella se iba.

 

El silencio fue la armadura que decidió ponerse,

una armadura que la protegió de forma silente.

El problema fue que se refugió en sus problemas,

volviéndose huraña, débil, pequeña.

 

Ella sabía que no era un buen camino,

pero el miedo la paralizaba, la sometía y la ataba.

Ella continuó viviendo dentro de su armadura.

Ella acabó siendo su propia enemiga.

 

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