Déjate llevar

Sentí que mi mente no podía pensar, que me iba. Era como si mi cuerpo fuese una carcasa pesada de la que mi ser quisiese escapar. Pero no podía…

Me dejé ir… quieta… pesada… Me olvidé de todo. Dejé que me llevase.

El mundo desapareció y yo también. Mis ojos se volvieron ciegos. Sentir se convirtió, de repente, en el centro de mi universo. No podía pensar. No podía moverme. 

Solo podía…

dejarme llevar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s